martes, 17 de noviembre de 2009

De la traición de la confianza.






Quizás pensaras.. o no.. quizás no pensaras.
Quizás sintieras.. o no.. quizás no sintieras.

Quizás te hastiaras.. o no.. quizás no.


De cualquier modo ya no importa.
Te di tanto y todo, que ahora ya nada me pertenece.
Ni tus regalos, ni tus palabras, ni tus recuerdos.
Todos bañados de falso veneno,
aquel que yo quise tragar tan gustosamente pensando que era dulce elixir.
No, no podría quererlos,
ni siquiera pensando que fueron fruto de algo aún puro.
Ahora no.

Caí. Tocada y casi hundida por una guerra naval
que mantenía sus movimientos en secreto, bajo el agua.
Con escasos salvavidas y tan sólo un coche de gasoil.
JA! Como si apretando el acelerador
pudiera huir de todo lo que mi mente conocía ahora.

Qué estúpida y confiada fui
y qué estúpida y confiada seguiré siendo.

martes, 10 de noviembre de 2009

Hostal "El Grito"



Cuatro días interminables de disputas, discusiones, golpes en las paredes de papel y sollozos en los más oscuros silencios de la noche. Y mientras, el Señor J y la Señora Y, enclaustrados en la habitación 232, pretendían pasar esos días sin llamar la atención, desapercibidos (ésa era su principal misión), aunque en ese expresionista lugar lo más seguro era salir siempre de la habitación con un ojo morado o un algodón en la nariz empapado en sangre, por si acaso.


Apenas se dirigieron la palabra durante esos días en aquella extrañamente soleada habitación, y aún así la Señora Y estaba cansada de oír la historia del Señor J, una historia que alguien que no la conociera pensaría que había nacido de un momento de decaimiento, de profunda angustia y desesperación existencial del escritor más convulso-angustioso que puedas encontrar. Pero ésta sólo narraba un episodio de su vida, tan común entre el resto de la gente, que era extraño que hubiera marcado su vida de forma tan voluptuosa. Por ello le hastiaba oir una y otra vez la “trágica historia de mi vida”, como solía empezarla él, el pesado, inmaduro y maloliente Señor J. Pero no le decía nada y le dejaba contarla, porque sabía que si no le permitía expresar todos sus sentimientos y emociones, no podrían hacer el trabajo que tenían encomendado, y acabarían criando malvas en el más profundo pozo del más oscuro e inhóspito bosque del país, con suerte ya con un tiro en la sien cuando les dejaran tirados en el lugar donde volverían a formar parte de la tierra.


Paredes rojizas, hombres con gorras (sombreros de copa) que le cubrían la mayor parte del rostro difuminado.
Una barandilla de madera, un golpe seco, cristales, y un grito a medianoche.


No pudieron aguantar más y esa misma noche salieron del hostal, y con 4 horas de adelanto respecto al horario establecido de común acuerdo con sus mecenas, cogieron el coche malva y emprendieron el camino hacia todos y hacia ningún lugar.

lunes, 9 de noviembre de 2009

"Abandonando Atlantic City"


-¿De dónde vienes chico?
-Cargo mi mochila desde las costas humeantes, Atlantic City, señor
Donde eligen hundirse en las tormentas barcos de papel
Y es difícil convencer del amor.
-¿Y tiene que volver? ¿le espera alguien?
¿una chica talvez…?
-No señor, los domingos son solitarios, invernales
De mantas gruesas y calentadores de agua con nombre de mujer
-Entonces no le envidio muchacho
A mi me esperan, mi esposa, mis hijos, un bulldog
La pipa, las zapatillas y un enorme salón
-En realidad hubo alguien una vez…
-¿ves?
-…Una chica de pelo rizado como el tren de las tres y diez a Yuma
Y de sombra alargada, tanto como cabalgar al atardecer.
Sigo su rastro de migas por los blancos tejados
Y su estela de susurros, según tenga erizada la piel

Oh! La quise tanto y tantas veces

Por eso he dejado atrás vetas de vagabundas nubes,
Levadura de oxido de raíles en flor,
Por eso he venido aquí
Llevo los pies entumecidos
Y veinticuatro horas sin dormir
Señor, me he parado a rezar en cada alborada,
Frente a marquesinas, estafetas
Sobre hierbas y pendientes
Sólo pido encontrármela de repente

Oh! porque la quiero tanto y tantas veces

by El Dimas.

¿Es qué nadie ha estado en Atlantic City?

domingo, 8 de noviembre de 2009

Las ceras de la vida



Hemos de pintar nuestros días con las ceras que nos han dado...

... y hacer así de nuestra vida nuestra propia obra maestra.

jueves, 5 de noviembre de 2009

XIX


Amo a esos cadáveres huesudos que tanto me hicieron sentir. Me conmueve su causa y me duele su dolor. Sí, quizás me equivocara de época al nacer. Sí, quizás allá habría podido ser tan desdichada como todos ellos o haber salvado a uno, a la vez que a mi, de tal desdicha.

martes, 3 de noviembre de 2009

Y volverte a enamorar




Y volverte a enamorar será imposible,
como caminar sobre montañas tan altas como infinita mi angustia
con el peso de unas musas decaidas a mi espalda,
y el invisible sonido del timbre que anunciaba tu llegada.

La esperanza, aun muerta, sigue latente,
es ahora cuando comprendo lo que es la fe,
pues sabiendo que tu venida es un desvarío sin par
la deseo y espero a cada indicio de visita.

Mi razón está ebria de ponzoña,
de ese veneno que desprende ese músculo en mi pecho,
y ¿cómo mantener la cordura
si el romanticismo es la época que más cobra vida en mi?

Despierto cada día entre sábanas arrugadas
y sólo hay una cosa de la que no dudo en absoluto:
existe una pieza en este mundo
que encaja a la perfección con mi persona.

Si las almas gemelas existen, yo ya conocí a la mia:
triste de pensar que estaba ciega, sorda, muda,
triste de pensar que no sabía amar.
Es imposible no creer así en el destino,
y en volverte a enamorar.

domingo, 1 de noviembre de 2009

¿Quién soy yo?


Estoy descolocada.
Tras unos meses llenos de enagenada felicidad he despertado volviendo a creerme musa y escritora... pero no.
Compadezco mi frágil autoestima,
no soy lo que creo ser cuando soy fuerte.
No creo que hayan sido las palomas en mi vientre.
No soy el mar de aguas calmadas en primaveras verdes.

Me conmovía tanto lo silvestre...
deseé dejarlo todo y marchar para siempre,
deseé ser aquella corriente de los riachuelos del oriente,
deseé poder haber deseado eternamente.

¿Qué queda de <> dentro de mi?
he obscecado mi mirada y me miento para no sufrir.

sábado, 31 de octubre de 2009

"La casa alejada"



Cría calabazas en su pelo,
Pinta sus ojos como un recuerdo.
La niebla cae desde tan lejos.
Las mentiras, los saltos más allá de la madera de la verja
Los encuentros con princesas.

La conocí un día de tormenta
Fuimos felices, tanto como monedas
Me dejó cuando cayó la última gota de lluvia
Cuando barría el levante
Y el sol se incendiaba en el maíz.

Enjambrar los días
Y coger las noches del olivo
El zumbido de la sangre aburrida
El faro del día antes mudo para las pestañas frías.

La esperanza es un mal que a todos nos sienta tan bien
Una sonrisa de “Hoy, no tengo nada malo que hacer”.

La niña tiene un novio en las estrellas
Y yo una cita con quien yo quiera
El rocío muge por mis intestinos
Veo todas las caras como un bien
Como extraños brillos.

“Tú me dejas sin aliento”
¿Aún no lo he dicho?
Corría el verano del noventa y siete
Subidos a las montañas de paja
Cuando hablábamos del destino

viernes, 30 de octubre de 2009


Descansa, que bien falta te hace.
Veinte espinas atravesaron tu cuerpo impregnándolo de lágrimas de santos y aromas de ángeles caidos en desgracia.
Has luchado tanto por lo que creiste te pertenecía... y así lo fue... y así parece ser, pero no de la forma que tú crees.
Ahora sumisa esperas sobre plumas de gaviotas, pero al contrario que ellas tu no vuelas hacia nuevos horizontes.
Quisiste echar raices cuando por tus venas corrían espiritus libres de ataduras y qué duras fueron las primeras.. las primeras promesas postradas a verde piel de flor.. fué fácil herizarla con el viento, verdad? sí, ese viento traicionero que tanta desilusión nos trae a través del oscuro follaje en el que se mecían sonrisas y besos en la frente.

domingo, 18 de octubre de 2009

Memorias del fin del mundo

Estoy de guardia.
Me siento vacío.
Es una sensación nueva para mí, no sé qué hacer. Creas o no, la monotonía es aquí mucho más notoria que en la vida real (pues esto ni es vida, ni es realidad, es un sálvese quién pueda... es la guerra); es distinta. Sin embargo, empiezo a dudar de que antes hubiera una realidad verdadera, diferente a ésta.
Tengo breves momentos de lucidez. Me agobio, me deprimo, me alegro, me abrumo, me sofoco, me motivo, pero de todos modos, esos momentos de euforia desaparecen en custión de segundos y vuelvo caer en la más desilusionante y repetitiva monotonía.

(¡Estoy harto del olor a muerte y de cuerpos amontonados!)

Mi carácter ha cambiado o eso pienso. Cada día creo menos, o descreo de muchas más cosas. Hablo por no escuchar gritar al silencio, escribo porque sólo te tengo a ti para hablar.
No sé qué escribo, no sé si estoy escribiendo a alguien. Solamente el cariñoso zumbido de las moscas y el susurro incesante del lápiz deslizándose por la rugosa e impredecible textura de la penúltima cuartilla de papel son mis únicos compañeros de vigía.
Guardaré un poco más de papel para ti.

viernes, 9 de octubre de 2009

"Prófugo del verde"


Me persiguen esmeraldas verdes.
Ruedan por haces de luz hasta hacerlo suyos.
Saben que indican las pestañas
Por eso dormí los parpados
Y a mi pesar encontraron mis ojos,
Los ojos que te he cerrado.

Hice al aliento prófugo de la oscuridad del pecho
Para que no palpitará como atenuando su ráfaga para cuando vinieran.
Ese humo de ojos me esta volviendo loco
Sentado en el espejo buscando un espejo mas

Enterré aún perfumadas las yemas del tacto
La sonrisa enredada en sus sonrisas
La fábula de la espada por el mango
El corazón con todos sus diablos
Y el recuerdo viene con su pincel de lazos
Con su yunque, con sus heraldos
El recuerdo viene a recordarlo.

Y hay un relámpago que se hace con el tiempo
Que me mete dentro
Y te veo en ese momento
A la vez en el futuro, en el presente y en el pasado
Y te imagino translucida en las escaleras, sonriendo o hablando
En la cafetería con tu cigarro
En el aula, en la cama o en mis brazos
En fin, por donde paso.

lunes, 14 de septiembre de 2009

"El amor no es una casualidad"

Mi mano acaba en tu hombro.
Mi mirada ve en tus ojos.
Mi boca habla con tus palabras.
He oído cuanto has oído
Y sentido todos tus sentidos.

Somos parches de tambor.

Ríe que yo reiré.
Salta que te cojo.
Que el tren que yo sueñe
Pase limpio por tu frente
Una mente sola en la que pensar
Un solo latido que distinguir.

Tu boca ya es el beso que te iba a dar
Solo entre nosotros un tercero
El amor que no es casualidad
Y huele a perfume puesto en tu cuello

Me hormiguea la pierna que se te duerme
Se te eriza el pelo cuando tengo miedo
Lloro porque lloras no llores si lloro
Mi herida está en tu costado para los dos.

¿Quién puede pensar que no somos uno
Sin nos queremos a la vez?

"El amor no es una casualidad"

viernes, 28 de agosto de 2009

El por qué de sentir el olor del incienso y la menta cada vez que piensas en ella


-No me gusta este coche, huele a incienso y menta -dijo él con impaciencia.
-¿Qué dices? Estás loco –le respondió ella, a la vez que metía la cabeza por la ventanilla del copiloto-. ¡No digas tonterías! -gritó desde dentro del coche, para que le pudiera oír fácilmente. Sacó la cabeza, se volvió y oteó el horizonte del concesionario-. ¿Puede venir y oler el coche? –le dijo a un hombre de aspecto robusto y pendenciero. Éste les miró con furia primero, y después con desdén. Se dio la vuelta en seguida, y siguió con sus asuntos.
-¡Pero qué cojo…! No has visto la mirada que nos ha echado, casi nos fulmina como un rayo.
-¡Calla! Es culpa tuya. Ve sacando el talón y…
-No me gusta, ya te lo he dicho. Además, es de color malva, y sabes que ese color no lo puedo ni ver -dije, pero con tan poca convicción que sabía que esta batalla la tenía perdida.
-¡Ah! ¡Dios! Paranoico, chalado, eres un chalado. No puedes dejar que una cosa que pasó hace tanto tiempo te siga afectando de esta manera. Apártalo de tu vida, y si tú solo no puedes, ve a un psicólogo, él sabrá con qué drogarte… Es que, la verdad, no sé como sigo aguantándote, si estuviéramos juntos lo entendería, pero siendo lo que somos… -le gritó delante de todo el mundo. Había tocado sus dos puntos débiles y ella lo sabía: uno, la vergüenza en público, y dos, su atípica relación fácilmente quebrantable.
-Vale -dijo derrotado-, quedémonos este coche. Pero que sepas que no pienso conducirlo en todo el viaje.
-No vas a hacer lo que te dé la gana, las cosas no son así… -hizo una pausa y se volvió con intención de preguntarle de nuevo al tipo con ganas de pendencia.
-¡Para, para! Está bien – dijo él totalmente hundido pero con una tremenda rabia contenida. Sí, había sido un KO evidente, pero su único consuelo es que había sido por puntos.

miércoles, 19 de agosto de 2009

"Teorema de la escapatoria"


Tallos de madera mantienen mi sombra.
Suenan las campanillas sumergidas del agua
Y el avatar de la brisa en cilindros y corrientes
Escoge una carta.

Tengo los pies descansados, apoyados en la hamaca,
Y las manos sonrosadas de no agarrar un cuello sucio en semanas.
Podría salir corriendo,
Salir corriendo detrás de los galgos, ciudadanos del hollín,
O acompañar a las gaviotas solteras hasta su elegido fin en el cadalso.
Ir detrás de las perseidas que escaparon de los caza mariposas
Y de los telescopios enamorados.

Saldría, si más allá no me atrapara la razón.
Si para mí en un principio no hubiera soldado
Un cerebro con sus uñas de hilo,
Y me hubiera casado con el átomo
Y reabsorbido como al cátodo.

Bonito jarrón que llevaría por cabeza,
Tramoya que humedece el barro,
Y servirá de bebedero para las mariquitas
Y de sirviente para los hados.

De todas formas tengo una chica que miente
Sentada con las piernas dulcemente cruzadas bajo su falda,
Esperándome en el escarchado capó de su coche.
Y otra que me quiere escapando de mi lado.
De aeropuerto en aeropuerto,
Obviando mi beso de despedida
Y el color de la luz bajo la que nos conocimos.

El croar de las ranas de hierro,
El xilófono del atardecer a solas,
Miran a lo que yo diría que es el Este.
De ese grifo, del grifo de la rosa de los vientos,
No hay porque no sacar a bailar cada una de sus gotas.
Si no, lo peor que te podría pasar después de muerto
Es que las moscas encuentren tu entierro.
Si primero fue el unicornio,
Después llegó la yegua llamada “Deseo”.

Puedo atravesar los muros,
Mirar el mundo desde aquí sentado,
Y es tan hermoso
Y su iris tan profundo,
Que más me duele a mí que a él
Hacerlo esperar otro segundo.

jueves, 6 de agosto de 2009

"Aqua ardens"


Al final no seremos grandes poetas.
Al final no podré adelantar mi suicidio.
Al final nunca dejaré de estar enamorado de ti.

Porque estamos malditos.
Porque me falta valor.
Porque sigues viva y yo.

Al final nadie encontrará la solución al problema que supone el mundo.
Al final y ahora nadie piensa en nadie salvo en uno mismo.
Al final todos querrán por igual y odiarán por igual.

Porque nadie quiere que termine la búsqueda de su tesoro.
Porque nuestra mente es la única que nos acompaña, que se queda hasta el final
Porque somos hermanos de bien para bien o para mal.

En un principio deberíamos ser grandes poetas porque ya lo somos.
En un principio todo se solucionará como ocurre siempre
Y no pensaré más en la muerte porque la vida me la ha prometido.
En un principio seguiré tan enamorado de ti como al principio
Cuando te cases, cuando tengas hijos, cuando te haya totalmente perdido
Cuando sea imposible y haga años que soñaste conmigo.

By El Dimas


Serio comentario del autor :) En principio "Aqua ardens" es el termino con el que denominaban los romanos al "aguardiente".Es un poema sencillo de leer pero complicado
de escribir, como el alcohol que es facil de beber pero dificil explicar la sensación que se siente al tenerlo dentro. Es una recopilación de verdades pesimistas y obtimistas y una relción entre ellas.

martes, 14 de julio de 2009

LA CHICA QUE SABÍA ESCAPAR.


Escapáis de cuanto os ata un segundo,
Desarrollaréis un corazón peludo,
Una manta zulo;
Buhonera de orquillas para cerraduras,
Un minuto sin recuerdo alguno.

Pero si en el patio tenéis una gota de azogue en los ojos
Es que visteis el mar desde las astillas de un barco
O un atardecer en la silla de un trébol,
En el rabo de un gato.
Si sabes besar tan bien es que besaste por primera vez
Si no te da miedo el olor a violín
Y el caza recompensas de la luna en el lago
Es que fuiste uno más de sus pálidos ahogados.

Si te vas,
No regales la alfombra que hacen tus tejados
Donde subes después de robar algo,
Ni el plomo de tu perfume de diario,
No empeñes tu hilván temprano,
La daga que no querías,
Tu cojo caballo.

Muchacha no te pido que sueltes el globo
Y que cojas mi mano
Sólo digo que juntos podríamos
Relevar a la bengala,
Ponernos a salvo.

¿Mataré a un dios si encuentro tu alma?
Sé que no hay galera para tus piernas.
Sé que no me quieres pero con amor.
¿Se extinguirá una nueva especie de pájaro
Si pasas con alguien un poco mas de un rato?
Dicen que puedes curar a los ladrones
Sé que no hay lienzo lo bastante grande para tu trazo.

No vendes el suelo de vuelta
Porque sabes que los apozados pasos de tu ida
Son los mejores que has pisado.
Pero no te quedes con toda tu colección de espinas
Y entrega alguna puerta
A mi, al que pide en las esquinas, a los callejones sin salida…

Esta vez, puede que la última,
Quiero que huyas bien, como siempre
Con cerveza en los pulmones
Y una extraña anécdota sobre tu vuelta,
No llores por nada que no lo merezca
Arréglate la camiseta
Y déjate puesto el tu-tu
En noches como esta
Con él siempre me recodaste a una princesa.
by El Dimas

domingo, 21 de junio de 2009

"Sutra de latas y girasol"

Una blanca liebre era en un barril
Un rayo de nieve o la superficie del agua,
Porque había soñado contigo.
Ya que todo túnel fuera tu garganta
Y toda vibración tu timbre.

Nunca había llegado septiembre.
Y la mano pone su mundo en tu espalda
Y tus piernas abrazan la cama de las belladonas con una espada.
Las llamas se callan
Cuando el edredón se apaga.

Quiero pintar esa realidad con plata de ojos abiertos,
Retrepar con convicción,
Y soplar en las cortinas,
Tenerte alegre encima,
Y tu lengua humedeciendo un susurro desde las tripas
Hasta el mantel de la cocina,
Tu olor adentrándose y besando la corola de mis costillas
Como una paloma, como el agua, como la poesía.

Tu pelo es una piedra del rió y un amigo
Tus calles de atrás un girasol, un melocotón para descansar
Y tu nombre, un lugar para mi Sutra herido.

by El Dimas

P.D : Poema sobre un sueño con una amiga. ¿Qué amiga? ¿Estaras tú entre ellas? Jajajajajajaja
POR CIERTO: Vuestro poeta favorito es semifinalista y posible ganador de un concurso internacional de habla hispana. Si gano me darán dinero pero mi inmediato como semifinalista es salir en un libro con otros poetas semifinalistas que saldrá en septiembre, se llamará "Dulce Primavera". Si lo comprais, lo firmare con amor y por una cifra de dinero. Saludos y recordad que posiblemente sea el único idiota que conozcais que sale en un libro : )

viernes, 19 de junio de 2009

Había una vez un fabricante de ataudes.

martes, 26 de mayo de 2009

"Un día menos"


Un día más van a apagar las luces de la biblioteca
Sin que tú y yo nos besemos
Es sus esquinas oscuras.
Un día más van a pasar la noche sola los bancos del parque
Y a morirse de hambre las palomas
Porque tú y yo no acabemos
Nuestro paseo de la mano allí.

Ni un solo día más aguantarán
Las cámaras sin revelar
Una foto de nuestras cabezas apoyadas en “A”.
Ni un solo día los torsos de los árboles sin nuestro nombre.
Ni un solo día el “Te quiero” no dicho
Durmiendo como un carillón en nuestra bocas.

Un día más los tenderos abruptos recogen su fruta de los portales
Y preguntan por Dios antes de ir a casa,
Las cajeras harán dos veces la caja
Y los matemáticos incansables pensadores
Se rascarán la barbilla.
No saben que la pieza que falta
Es que yo hoy llegara a encontrarla.


by El Dimas


SERIO COMENTARIO DEL AUTOR: ¿Qué sería de un blog de poesía sin un poema de amor? Pues aquí tenéis dichosos fans de mi desdicha